Sólo fue uno de ellos
"Quizás si hubiera sabido aquello no me levantaba. No me movía en días, dejando que la sangre se acumulase bajo mi espalda. Simplemente yacer, hasta morir entre las sábanas. Entre la dulzura y la calidez de su textura y el hedor de la muerte." Prefería perecer. Pero el valor, la ambición, las ansias de poder podían con todo, sabiendo lo que había sido y lo que podía ser. Dirigiendo el devenir y deformando vidas. Anudando hilos de la vida, estirándolos, torciéndolos, manipulándolos. Jugando anudando tres de distintas formas. No quería sufrir, nunca se había sometido a tal sentimiento, desconocía todo padecimiento, pero no veía otra alternativa... que ofrecerse él mismo como objeto de ensayo.
Quién más débil. Quién podía parecer más inerte que él. Qué mejor cebo para una buena caza. Que más se podía poseer para su objetivo un perdido sin alma. Un Zeus sometido a un trato denigrante. El de ser hombre sin alma.
Qué fácil sería entonces anudar con los lazos de la compasión a cualquier alma... de un valor elevado. Honesta y benévola. Un buen comienzo para el fin de la decadencia de El Destino. Un alma compasiva, blanca y pura. Llena de una vida que tergiversar a su antojo. Haciendo desaparecer entre las ruinas de la libertad al albedrío, que ya nunca más correría libre.
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